jueves, 21 de enero de 2016

El valor agregado del espacio exterior


Por Ing. Agr. Gladys Hlavka
El trabajo del paisajista consiste en adicionar carácter al diseño de un espacio exterior, relacionándolo con el estilo de la vivienda a la que pertenece.
El diseño de un jardín consiste en resolver la distribución del espacio en forma conveniente definiendo las zonas de estar, de juegos, ubicación de piscina, terrazas al sol o a la sombra y senderos, del modo que mejor convenga a los usuarios del lugar. Pero es trabajo de los paisajistas adicionar a esta operación de diseño el “carácter” del jardín, su mayor valor agregado. El carácter es la esencia de un buen jardín, y está directamente relacionado con el estilo. Pero ¿de dónde proviene el estilo de un jardín?

Es la síntesis de los distintos elementos que elegimos para diseñarlo, conectándolo con el entorno geográfico, arquitectónico e histórico del lugar.

En emplazamientos urbanos o suburbanos el estilo a menudo está impuesto por la escala del espacio, la fachada de la vivienda y el interior de la misma. De hecho, el jardín es la habitación exterior. Saber conjugar estos factores, más las preferencias propias de quienes habitarán el lugar, son los elementos fundamentales del estilo más adecuado para cada jardín.


Arquitectura y Paisajismo

Si tomamos en cuenta exclusivamente la relación entre la arquitectura y el paisajismo, podemos mencionar algunas pautas básicas que nos ayudarán a elegir un jardín que se integre con la vivienda de manera que juntos ofrezcan una imagen armónica y coherente:

- Jardines de estilo formal:

De neta inspiración europea, son los jardines de los palacios de los reyes de los siglos XVI y XVII los referentes de elegancia clásica de este tipo de jardín. A este estilo corresponden la geometría, el equilibrio y la proporción. Grandes terrazas con escalones, parterres con setos recortados, estatuas, grandes estanques que reflejan la simetría del conjunto, macetas con topiarios y avenidas de árboles y bosques en las zonas más alejadas del palacio, eran los elementos comunes en jardines de la época. El Palacio de Versailles es un ejemplo.



Para diseñar un jardín de este estilo, sólo hace falta tomar algunas pautas de los jardines de aquella época y adaptarlos y aggiornarlos a los tiempos en que vivimos. Los jardines formales se utilizan para las construcciones de estilos neoclásico y francés.



Pautas para representar este estilo: delimitar el lote o los muros con plantas de cipreses podados y combinar cercos bajitos de Buxus sempervirens recortados con rosales o Agapanthus. Los árboles a plantar pueden ser tilos, fresnos y cipreses. Las macetas serán en forma de copa y las plantas podadas en forma topiaria. Naranjos en macetas pueden decorar una galería. Un estanque, una fuente o un laberinto de cipreses, pueden ser parte destacada del jardín. El mobiliario exterior debe ser preferentemente de hierro con motivos clásicos. La granza blancuzca o una mezcla de arena y guijarros son materiales adecuados para senderos y parterres.

- Jardines de estilo tropical:

Estos jardines están más relacionados con el clima que con la arquitectura.



Es imposible realizar un jardín tropical en un clima frío, pero sí es posible incorporar elementos de jardines tropicales en lugares de clima templado como el nuestro. Ejemplos de inspiración son los jardines modernos diseñados por el brasileño Roberto Burle Marx en el siglo XX. Caracteriza sus obras el uso de grandes masas de plantas cubresuelos de distintos colores, como vincas y Zedcreaceas purpurea, repitiendo los mismos dibujos en los pavimentos de veredas construidos con piedras del lugar. Fuentes de agua para dar sensación de frescura en el jardín, palmeras de distintas especies, arbustos de hoja brillante como Viburnum odoratísimo, arbustos con flores vistosas como Hibiscus (rosa china), plantas con follaje exuberante como Cicas revolutas, Aloe, Philodendros, helechos arbóreos, calas, boina de vasco, Strelitzia, papiros, plantas trepadoras con flores como bignonias, arbustos perfumados y árboles como Ficus pandurata de hojas muy grandes. Es infaltable el acompañamiento de un césped tropical como la grama bahiana de hoja bien ancha y muy texturada. Este tipo de jardines se adapta muy bien a casas con techos de chapa de color y arquitectura moderna.

- Jardines de estilo moderno:

Durante el siglo XX la mayoría de los paisajistas del mundo fijaban sus miradas en los jardines del pasado como fuente de inspiración. No obstante a medida que el nuevo milenio se aproximaba, surgía un nuevo concepto, el minimalismo, cuyas raíces se remontan al clasicismo y el modernismo. Este movimiento vanguardista tiene una gran influencia en la arquitectura, la decoración de interiores, el diseño gráfico y la jardinería.



Surgen así los jardines minimalistas que se caracterizan por poseer líneas puras, formas nítidas y pocos pero llamativos objetos de decoración. La elección de los materiales y objetos a colocar está fuertemente relacionada con los utilizados en la construcción de la casa, para establecer una conexión entre el adentro y el afuera. Por ejemplo, los cercos del jardín pueden estar prolijamente podados y no sobredecorados con plantas, cumpliendo la misma función que las paredes en una vivienda. Materiales de revestimiento, como la piedra, pueden ser también utilizados en el exterior. Esta unión de espacios puede ser completada por la noche cuando el jardín se ilumine con luz artificial, de modo que pueda ser apreciado desde las ventanas, como una continuación de la casa. Agua contenida en estanques o fuentes y materiales como acero, vidrio, aluminio, madera, piedra y cemento alisado, son elementos de uso cotidiano en este estilo.



Patrones de plantación: no hay razones para pensar que un jardín minimalista deba poseer una gama muy restringida de color. El minimalismo puede ser el contexto ideal para lucir plantas de alto valor escultural, como las cicas, los cactus, los agaves, los papiros, las cañas de bambú, las palmeras o los cipreses.

Sin embargo , también se puede crear un jardín minimalista a partir de plantaciones de arbustos que puedan ser podados en forma geométrica y en distintas alturas y anchos. Estos jugarán en contraste con plantas más sueltas y de floración variada.

Otro concepto aplicable a jardines minimalistas de mayor extensión y tal vez el más interesante, es seleccionar plantas, particularmente gramíneas y perennes, que puedan crecer en conjunto y crear en el espacio una atmósfera menos formal con aire naturalista.

Un jardín minimalista también puede contar con un espacio donde predomine el césped en desniveles y destacarse por sus formas.

- Jardín Inglés:

Favoritos de los amantes de las flores y del color, estos jardines se caracterizan por combinar diversas especies de herbáceas perennes de floraciones profusas durante la primavera, el verano y el otoño.

La precursora de este tipo de diseños en Gran Bretaña fue Gertrude Jekyll hacia finales del siglo XIX. Experta en plantas, diseñó numerosos jardines románticos y coloridos.

La tradición inglesa del jardín como un lugar para cultivar plantas y esos cultivos como un desafío para ambientar la mayor variedad posible de especies, fue el espíritu que ha coloreado los jardines hasta hoy.



Los jardines ingleses de la actualidad, si bien utilizan numerosas especies perennes floríferas, también combinan cercos de buxus recortados y plantas gramíneas. Utilizan materiales nobles como la piedra y la madera en solados y el uso del agua para incorporar sonidos. Son los jardines ideales para las casas de materiales tradicionales como ladrillos vistos y techos de tejas.

- Estilo Santa Fe:

Con mucha identidad, las casas Santa Fe Style se destacan por sus líneas curvas, paredes bolseadas y techos con vigas de troncos que pueden sobresalir por sobre el frente o laterales de las paredes, también presentes en pérgolas exteriores. Debido a la influencia española, son comunes los accesos con patios entre paredes y las puertas de madera maciza. Son característicos los nichos y bancos esculpidos en las paredes. Las casas están generalmente pintadas de tonos tierra.



Este tipo de arquitectura, tradicional en Nuevo México y en el desierto de Arizona, data de la época en que se construían de adobe. Luego los españoles y residentes mexicanos que vinieron con el tiempo al lugar continuaron con el uso de este material por su practicidad ya que las casas se mantienen frescas en verano y cálidas en invierno.



Actualmente este estilo se reproduce en todo el mundo con imitación de estos materiales realizados con bloques de concreto cubiertos de adobe o estucados.

Los jardines típicos de estas casas se conforman con plantas que se adaptan a condiciones de extrema aridez. El césped está ausente o se limita a espacios pequeños ya que debe regarse y el agua es un recurso escaso. Se reemplaza con grava, binder o granza. Las plantas características para este estilo son los cactus, los agaves, los árboles de hojas pequeñas y algunas trepadoras.



Cuando se construye una casa de este estilo en una zona de clima húmedo se deben incluir los elementos vegetales posibles de adaptar a esta situación. Es conveniente no incluir un sistema de riego y plantar las cactáceas bajo techo para limitar la incidencia de las lluvias. Arbustos de equisetum, agaves, forsythia, lantanas para incorporar color, árboles de olivos, sauces llorones, aguaribay, trepadoras como Santa Rita y clematis quedan muy lindos en estos jardines. Las macetas preferentemente de barro cocido.

En un jardín árido es siempre bienvenida una fuente que incorpore la sensación de frescura en los tórridos días de verano.

- Estilo Racionalista:

El racionalismo parte de una búsqueda de solución a los problemas de la realidad, mediante la razón. Este movimiento surge después de 1918, en Europa, como consecuencia de notables modificaciones políticas.

En arquitectura una de las características de este período es el mejor aprovechamiento del suelo, la orientación, la libre distribución de los recintos a partir de las funciones, la economía de recursos, la fabricación en serie y la racionalidad rigurosa de formas arquitectónicas. Rompe con el pasado, promueve una configuración del espacio ligada casi únicamente al valor funcional de los recintos y luego se trata de obtener la imagen exterior a partir de la función, desvinculándose de estilos arquitectónicos puros y tomando sólo detalles de los mismos adaptados al gusto de sus habitantes y a la estética que se le quiera dar a la propiedad. De lo anteriormente dicho surgen diferentes tipologías de edificación, que son parte de la planificación urbanística actual.

A este tipo de casas se adaptan todos los jardines. Los principios de diseño se basan en la distribución de espacios para distintas funciones. Entradas vehiculares espaciosas, entradas de servicio, sector de juegos para niños, sector de living o lugar para comer al aire libre, pérgola, piscina, solarium, estanque, playa de arena, huerta, sector de parrilla, cercos para crear intimidad y los “ambientes” necesarios para que el jardín sea la extensión de la casa en cuanto a funcionalidad y estética.

Jardines para casas racionalistas pintadas de colores vistosos: las gamas de colores que se eligen hoy para las casas son muy variados. Cuando se diseña un jardín es importante contemplar esta situación ya que para cada color hay una gama preferencial de tonos de flores que mejor combinarán. Para una casa azul un jardín exclusivamente de plantas con floración blanca queda muy especial, así como a una casa pintada de color naranja cobrizo, las plantas de follaje gris y las que florecen en lilas y azules son las más apropiadas. Aquellas pintadas de colores neutros como beige, natural o las de ladrillos vistos admiten todos los colores.


Jardines Autóctonos

Son los que consideran el origen de cada especie al plantear el diseño de un espacio verde o jardín. En nuestro país abundan las plantas de origen europeo y asiáticas llamadas exóticas, en detrimento de las especies autóctonas oriundas de esta geografía que son, sin ninguna duda, las que mejor se adaptan y las que mejor efecto tienen sobre el ecosistema del lugar. Sin embargo, cada día son más los jardines que incluyen plantas autóctonas y hay viveros especializados que las venden.

Algunos de los árboles autóctonos más conocidos son: espinillo, timbó, cina cina, ceibo, sauce criollo, ombú, anacahuita, pezuña de vaca, barba de chivo y en arbustivas y cubresuelos podemos citar el taco de reina, uña de gato, mburucuyá, achira amarilla, helecho culandrillo, salvia guaranítica, verbenas rastreras, cortadera y senecio, entre otras.




Fuente:
Casa Country

Gladys Hlavka
Ingeniera Agrónoma-Paisajista
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Estudio de Paisajismo NOBLETIERRA
4775 3879
15 5045 0978
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